sábado, 29 de septiembre de 2012
Hasta los ovarios
Primero de todo explicaré de forma resumida lo que pasó, luego como me sentí, que le dije, como me sentí después de decírselo y como me siento ahora.
¿Qué pasó? resulta que empezó a explicarme que había habido unas faltas en unas cajas y que parecían robos de parte del almacén de donde venían o del transporte. Empezó a bombardearme con información y dando por hecho que era un robo aquí. Le dije y le insistí que deberíamos empezar haciendo la reclamación en el primer lugar donde estaban las mercancías, o sea desde donde se fabricaron. En algún momento de mi insistencia empezó a hablarme de forma despectiva e impertinente. Entonces me saltó la alarma y me puse como una moto. Le dije que mejor lo dejáramos y que ya hablaríamos cuando yo me calmará.
Cuando quise conciliar con ella, ella estaba muy enfada y más tiesa que un palo. Me empezó a echar en cara que no la había escuchado, que había hecho mucho trabajo y que no la dejaba hablar... Y justificaba su mal tono por ello. A mí lo que me cabreo mucho fue su tono. Me horroriza que me hablen así, me altera y me dan ganas de ponerme al mismo nivel y eso lo detesto. Y como me tengo que contener pues más me fastidia. Así que en estos casos me bajo del burro (un poquito...) e intento hacer el papel de la persona calmada y conciliadora. Al final acabo dándole la razón aunque no lo sienta así, más que nada para evitar la guerra y el mal rollo. Pero el problema es que no me quedo bien haciendo esto… es como si mi orgullo quedara dañado y me persigue durante horas (y a veces días). Me siento vencida. Escribiendolo pienso que podría sentirme vencedora, le doy la razón a ella: ¡¡¡Toma la razón que tanto anhelas pedazo de zorra!!! y yo evito una guerra.... suena bien, pero no me auto convenzo... :-)
Total que finalmente lo arreglamos, pero ese mismo día yo subí a hablar con jefe (lo tenía programado de hacía dos días) para ponerle al corriente de la bajada en el volumen de trabajo y ofreciendo ayudar en otras secciones si hacía falta. Luego puse al corriente a esta compañera con tanta mala leche y a la otra. Le sentó como un tiro, como si todo formará parte de un plan malévolo para tocarle las narices.... ¡¡¡Dios cuánto daño ha hecho el cine!!! Total que al día siguiente sube a ver al jefe más tiesa que un palo, toda despechada para "aclarar" esto de ayudar a otras secciones, que no le quedaba claro... No voy a entrar en más detalles, pero al bajar le pregunté qué tal todo y me contestó como si yo fuera una desconocida… dijo: bueno…., que había subido a hablar porque no le quedó claro lo que le dije ayer. Dijo que no entendía porque no le había preguntado antes a ella si le había bajado la faena... No contesté la verdad para no liarla más, pero lo cierto es que ha bajado la jodida faena y si con alguien tengo que hablarlo es con el jefe. Tal vez se crea que tengo que comunicárselo antes a ella antes... Total que le dije que debíamos sentarnos a hablar, que no podíamos tener una relación tan tensa y desconfiada, que a ninguna de las dos le interesa ir a trabajar a desgana cada día. Total que nos sentemos a hablar y me dijo que yo había cambiado, que estaba quisquillosa con las cosas, que no sabía si me habían ido mal las vacaciones, que venía con una cara por las mañana, vaya parecía que justificará la supuesta actitud quisquillosa como que me desahogaba por tener problemas fuera del trabajo... será sinverguenza la tía! No voy a negar que yo sea una persona controladora y que cuando tengo una opinión pueda ser pesada y no escuchar en algún momento dado, pero debo reconocer que tengo que ir con mucho cuidado con esta chica porque es casi más susceptible que yo, pero con la única diferencia que ella no es nada compasiva ni bondadosa con los que están en su lado opuesto, es vengativa y un tanto manipuladora, así que es con ella o contra ella. Si estás en su lado reconozco que tiene muchas virtudes tales como que es generosa, servicial, inteligente, interesante... pero el precio para acceder a todo ello es tragar mucho!!!!!!!!!!!!!!! jajajajaja
Así que así estoy, deseando que me toque la lotería primitiva o la euromillones para no tener que enfrentarme a esta situación el lunes por la mañana. Para no tener que interpretar el papel de persona que está a de su lado y medir mucho mis palabras. Para no tener que seguir siendo profesional y valorar que es una trabajadora muy eficiente y no interponer el rencor y la rabia que ahora mismo siento hacía ella y subir a ver al jefe y decirle que la cambie de departamento.
Y como soy una ‘pófesional’, tragaré y aprenderé de estas relación hasta que no pueda soportarlo más.
Un abrazo a todo aquel que desee leerme.
Tanzania
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